Era París en 1928, Francisco Canaro anima a Agustín Irusta, Roberto Fugazot y a Lucio Demare a formar el Legendario Trío Argentino. Dos fueron las características fundamentales del trío: las bien acopladas voces de Irusta y Fugazot y el estilo elegante y moderno del piano de Demare y sus orquestaciones. Mención aparte merece las dotes histriónicas de Irusta y Fugazot que fueron aprovechadas para dar inicio al cine sonoro español y que definieron una carrera cinematográfica posterior. Detalles del título...