He aquí dos voces esenciales, las voces de dos hombres esenciales, de dos hombres de mirada lúcida y de verso entrañable, de decir a la vez contenido y elocuente, hablacantando las crueles urgencias, las fieras circunstancias, las módicas esperanzas, el destino de los hombre todos, pero más aún del hombre americano. Y más aún del hombre nuestro, del hijo de este país triste; ese hombre apagado pero no resignado que ceba cada día el mate de su sobria amargura y que es capaz de muy menguadas alegrías, pero, a la vez, de convicciones y de entregas totales.
He aquí estos versos uruguayos, testimonio y expresión del fervor y del compromiso de dos hombres nuestros, de dos de esos hombres que son el Uruguay, a donde un día volvieron de la larga pasión del exilio con la voz entera y con ese temple que tanto conocemos y tanto necesitamos.
Idea Vilariño Detalles del título...