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El poeta argentino Jorge Boccanera en México, presenta Jadeo del viaje

Jadeo del viaje es el séptimo disco de la colección La Palabra, serie de volúmenes dedicados a los poetas de México y Latinoamérica. Ahora esta edición es para el argentino Jorge Boccanera. Este material se compone de 49 tracks, con poemas y composiciones musicales: Polvo para morder I y II, A la mujer del prójimo I y II, De reptil magazine, Un hombre, Corría el año 1917, Marimba, Límites, Desaparecido II, Exilio, Oración para un extranjero VI, ¿Será posible el sur?, Aventuras, Tango de la contorsionista, Historieta, Ilusión óptica, Hada, Universo, El rock de la cárcel, Último momento, El peluquero, Qué cazador, Cuaderno del espejo, Servicios del insomnio, Manual de convivencia, Huellas, Manjares, La cantora del vino, Algunos consejos de doña leonor..., Bienvenido, Balada en San José, Imágenes, El altillo, Alguien ha entrado al mar... y El callado, además de cuatro poemas musicalizados y cantados por Alejandro del Prado Basta para mí/ corría el tren, Carlos Porcel de Peralta ¿Será posible el sur?, Raúl Carnota La cantora del vino y Alejandro del Prado, con la participación interpretativa de Silvio Rodríguez Qué cazador.

Jorge Boccanera, nació en Bahía Blanca, en 1952. Vivió 16 años entre México y Centroamérica. Actualmente vive en Buenos Aires, dirige “Nómada” revista argentina de arte, literatura, sociedad y ciencia, editada por la Universidad Nacional de San Martín. Poeta y periodista, publicó libros de crónica y de ensayo. Recibió en 1976 el Premio "Casa de las Américas" de Cuba y un año después el Premio Nacional de Poesía Joven de México.

Es un escritor que ha dejado su huella en la poesía Argentina con tinta de luna, Y ha marcado el camino a varios escritores sobre la luz difusa de la poesía.

Libros de poesía:
Los Espantapájaros Suicidas (1974), Noticias de una Mujer Cualquiera (1976), Contraseña (1976), Poemas del Tamaño de una Naranja (1979), Música de Fagot y Piernas de Victoria (1979), Los Ojos del Pájaro Quemado (1980), Polvo para Morder (1986), Marimba (1986), Sordomuda (1992) y Bestias en un hotel de paso (2000), son algunos de sus libros. También fue secretario de redacción de las revistas Plural (México), Crisis (Argentina), Aportes (Costa Rica) y ha colaborado en las agencias de noticias Ansa, Prensa Latina, Informex y Telam.

Es autor de los ensayos: Confiar en el misterio, Viaje por la poesía de Juan Gelman (1994), Luis Cardoza y Aragón. Sólo venimos a soñar (1998); de libros de historias de vida: Malas compañías (1997), La pasión de los poetas (2002), y testimoniales: Tierra que anda (1999) sobre el exilio de los escritores durante la última dictadura militar y Redes de la memoria (2000), a propósito de escritoras ex detenidas en la misma época.

 

Antonio Preciado en DVD y CD

Ediciones Pentagrama en coproducción con la Fundación de la Universidad Veracruzana y el apoyo de la UNESCO, está preparando para el próximo año un documental sobre la vida y obra de unos de los poetas más relevantes, Antonio Preciado Bedoya recientemente nombrado Ministro de Cultura de Ecuador. Reconocido poeta esmeraldeño, nacido el 21 de mayo de 1941, es originario del “barrio caliente”, se formó con gente de extracción campesina en la ciudad de Esmeraldas. Obtuvo su licenciatura en Política y Economía. Se ha desempeñado en pedagogía, durante 15 años en su ciudad natal.

Fue director del Centro Municipal de Cultura de la ciudad de Esmeraldas y Presidente de Núcleo de Esmeraldas de la Casa de la Cultura Ecuatoriana. Durante 23 años fue director del Departamento de Cultura del Banco Central del Ecuador y rector de la Universidad de Esmeraldas.

En cargos diplomáticos, fue Embajador Extraordinario y Plenipotenciario del Ecuador ante la Organización de las Naciones Unidas en París, Francia, durante los años 2002 y 2003.

Ha viajado participando en conferencias, encuentros de poetas y misiones diplomáticas por nuestro continente, Europa, Asia y África.

El autor de nueve libros, es una de las voces más importantes y vitales de la literatura afroecuatoriana.
Sobre la poesía de Preciado, el escritor Jorge Enrique Adoum señala: "reafirma la existencia del autor como representante y portavoz de cuanto le dejó su gente como testigo y profeta de rebeliones y de luchas, consejero en materia de resistencia y paciencia, ejemplo de entereza cívica y literaria”

Antonio Preciado, sobre la poesía, dice: “Sería excesivo decir que la poesía puede resolver de suyo los problemas pero sí puede hacer cosquillas en el espíritu del hombre, sí puede –como no- alentar las esperanzas del hombre, yo creo en ese sentido en el gran poder de la poesía, en el poder de penetración, en el poder de suscitación, en el papel de

Para Preciado la relación con la cultura se establece en la gestión que se realiza a través de ella. "La cultura es una trama que tejen todos los sectores sociales día a día, instante a instante y está allí, independiente si se reconoce o no. El problema es que muchas veces pasa inadvertida por todos los sectores sociales y supone la represión de una energía que con la gestión cultural puede desatarse y tener un flujo poderoso sobre la vida de la sociedad", así lo afirmó el ministro.

 

Murió Otto Raúl González
Por Ana Valentina López De Cea

Cuentan que llegó a la Ciudad de México trayendo, únicamente, un libro que había publicado en su natal Guatemala, que con él llegó a casa de Alfonso Reyes y de ahí una carta para el rector de la UNAM le permitió una beca.

Se sabe que al llegar traía grabada en el cráneo, el recuerdo bruto de aquella tajada que le propinara la represión en su patria.

Otto Raúl González nació en 1921, había creado junto a otros estudiantes (entre ellos Monterroso) la revista Acento y militaba por supuesto en la izquierda, lo cual lo obligó al exilio.

Tales letras eran los habitantes de aquel libro-compañero, con quien llegaría a México para pasar 60 años. Estudió aquí derecho y letras hispánicas, sin embargo nunca olvidó su tierra madre, a donde volvió al caer el dictador en turno para continuar su labor política, ahora como abogado. Le ofrecieron la embajada de Francia pero la rechazó, prefiriendo ejercer su labor diplomática en el país que le diera exilio.

...”Palpita en su corola
helado pulso de animal herido
y viento que se enrola
al fin de su gemido:
triste llanto de pueblo irredimido.

Palpita en su corola
la fuerza primitiva de la tierra
y la escondida aureola
que a su raíz aterra
con el callado fuego que ella encierra.

Palpita en su corola
sordo rumor de cólera profunda
que surge como una ola
que desborda, que inunda
de protestas el aire en que se funda”...

Es así la suya una poesía de entrega, comprometida, política. Una poesía que se preocupa por los problemas humanos, entendiendo que no los resolverá, pero sí los nombra y sugiere las respuestas, porque la poesía “Habla del sueño de la democracia y de los cantos a los héroes de los diversos países. Eso es lo que yo entiendo, al menos, como poesía política, que no el grito estentóreo de <<¡Adelante con los obreros!>> y nada más. La poesía es la diadema que corona la frente de la humanidad”.

El pasado mes de junio, murió aquel muchacho de 85 años que cargaba por fusil el canto en su palabra.

Nos dejó un legado de libros como Para quienes gustan oír caer la lluvia en el tejado, Colibrí y conejo, El conejo de las orejas en reposo, Concierto para metralleta (Cantigas para el Che Guevara), y El tempo de los jaguares, entre muchos más. Esta cuenta con un disco, dentro de la colección La palabra, de poetas leyendo su propia obra, titulado Quetzal.

 

La colección La Palabra

La Palabra, es una colección destinada a los escritores de habla hispana, en ella están incluidos los poetas Juan Gelman (Argentino) Ruiseñores de nuevo; Juan Bañuelos (México) Como la hierba; Waldo Leyva (Cuba) Perdono al porvenir, Otto Raúl González (Guatemala) Quetzal; Enriqueta Ochoa (México) La eternidad y Ernesto Cardenal (Nicaragua) Solentiname. Cabe señalar que los poemas son recitados por los propios escritores.