NO DISTRIBUIDOS POR PENTAGRAMA
|
cuerpos, es adrenalina musical, por caer en un reduccionismo voluntario. Los movimientos de capitales de los grandes
imperios del mercado van sembrando maquiladoras, creando fuentes de
empleo, según el discurso oficial, pero que han sido símbolo de
explotación en muchos de nuestro pueblos. En más de una de la letras de
las canciones de Perrozompopo se hace referencia a este dolor:
“maquiladoras que costuran huesos/ maquiladoras para tu progreso...La
economía politizada va a la derecha como a la izquierda,/ y por el
centro va tanta gente que nunca, nunca, les queda nada.” En proceso de madurez, Perrozompopo será sin duda un referente para las generaciones que han padecido el tsunami del neoliberalismo. Bifurca el amor a su pueblo y a la mujer como la fronda de un árbol que sólo así se explica, indisoluble y múltiple. Tiene espacio para su familia y canta La Tula cuecho de Carlos Mejía Godoy, en una adaptación a rock pop del propio Ramón Mejía. “Este disco es de todas aquellas mujeres violentadas, de todos los niños explotados, desprotegidos, abusados”. Perrozompopo forma parte de una campaña contra la economía del poder en turno. Y cómo no vamos a expresar nuestro acuerdo cuando leemos las palabras de un político extranjero, funcionario en su país, que transcribe en el cuadernillo que acompaña su disco: “...nuestros proyectos sociales en algunas zonas de este país están en peligro, pues no se les da a nuestras empresas económicas el trato debido y necesario que ha ofrecido el gobierno.” Música y política, amor y música, amor y política, música y poesía, poesía, amor, música y un entusiasmo que desborda los límites de su propia obra. |
Arte: asignatura pendiente Un acercamiento a la educación artística en primaria. |

33