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Ramona: Mujer, Indígena,
Rebelde... Octubre de 1996. En una de las más graves crisis de los diálogos de San Andrés, en medio de la amenazas gubernamentales de no permitir la salida de los zapatistas de la zona de conflicto, Ramona se trasladó a la ciudad de México. A través suyo, los rebeldes rompieron el cerco. La comandanta participó en la fundación del Congreso Nacional Indígena (CNI) y encabezó una multitudinaria manifestación al Zócalo. Días después fue sometida a un delicado, pero exitoso trasplante de riñón. Durante las conversaciones de San Cristóbal en febrero de 1994, Ramona habló de su incorporación al levantamiento armado con estas palabras: “Nosotras ya de por sí estábamos muertas, no contábamos para nada”. Esa defunción en vida le dio enorme libertad para actuar. Su fallecimiento, sin embargo, tardó todavía 12 años más en llegar. Su tenaz voluntad de existir, de luchar por los suyos y por las mujeres, la solidaridad internacional y una operación le dieron unos años más de tiempo. El mundo sabe hoy de ella y de los suyos gracias a su sacrificio. Su trayectoria muestra cómo la historia la hacen cada día los de abajo. Sus manos habilidosas de mujer humilde fueron capaces de bordar el tejido invisible de la esperanza de la liberación de los pueblos. El mismo que alimenta la otra campaña. Luis Hernández Navarro Ramona Por Ana Valentina López De Cea (Para ella, que nos enseñó tanto mientras crecimos y todavía. Porque la memoria sólo mata al que no comprende que luchar es la vida. Gracias). Uno, dos, tres, cuatro... un millón de granos de arena. Uno, dos, tres, cuatro, seis, listos o no voy a buscarlos. Uno, dos, tres, cuatro, cinco, ocho... muchos aviones rompiendo el cielo, rompiendo el silencio que las olas quiebran a la orilla del mar. Diez... diez años los que tengo y lloro porque nunca más mi edad será de un dígito. Aviones... un zumbido que hoy mi memoria pinta ¿recuerdo? Me parece que sí. Ana María y Mario habían viajado por tierra desde Managua hasta Puerto Escondido y más allá de una larga travesía traían el recuento de una historia que comenzaba. Soldados, muchos soldados, retenes... y los aviones. Un levantamiento armado indígena allá en Chiapas... esa tierra honda de selva que desde mi pronta década |
"LA OTRA GRAFIKA” parecía apenas una
forma verde en el mapa. |
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