|
Quintín
Cabrera,
Regresando a España.
Bueno, muchachada, después de un viaje ya estoy en
casa, y el pasado veinticinco de abril cumplí años.
Por
más que uno se lo pase bien dando vueltas por ahí,
la emoción de tirarse en la cama de uno, que conoce
cada recoveco de nuestro cuerpo, la lluvia de la ducha de
cada día, el café con leche, son tan parte de
uno, que uno se asombra de cómo puede estar tantos
días sin ellos. ¡Y mi taller! ¡Y mi cocina!!
Pero claro, lo más importante, las caricias de Lole
(no es lo mismo el amor telefónico y/o cibernético,
que en vivo y en directo...)
En
Cuba, participé en dos eventos seguidos: "Contra
el terrorismo, por la verdad y la justicia" y "IV
Congreso Cultura y Desarrollo". Primero en la Peña
que se hizo en el hotel donde transcurría el congreso,
los cantantes éramos Cecilia Todd de Venezuela, Ricardo
Flecha de Paraguay, Vicente Feliú de Cuba, Paula Ferré
de Argentina y Patricio Anabalón de Chile. Luego cantamos
en la Casa de las Américas y en los jardines del Instituto
Cubano de la Música y, sobre todo esta última,
con un éxito considerable. Lo pasaron por televisión.
Además
de los encuentros con Fidel, el acto central fue un homenaje
a Víctor Jara, que se hizo en el teatro Karl Marx,
donde cantamos, como siempre en estas cosas, un montón
de gente : Beth Carvalho, la hija, la nieta y un biznieto
de Violeta Parra, Víctor Víctor (gran bachatero
dominicano y excelente persona. Nos hicimos amigazos.), Roy
Brown (al puertorriqueño le hizo coros el cubano Alberto
Faya), los paraguayos Alberto Flecha y Mario Casartelli, Pancho
Villa, chileno a pesar de su nombre, el mexicano Fernando
Delgadillo y los cubanos Amaury Pérez, Ariel y Amanda,
Gerardo Alfonso, Silvio Rodríguez, Goyito Hernández,
Eduardo Sosa, Sara González, Liuba María Hevia,
los Muñequitos de Matanzas, además de Víctor
Casaus y Thiago de Mello, que recitaron y alguno más
que no me acuerdo. A mí me fue más que bien,
ante un público entregado y entusiasta, a pesar del
cansancio que producen estos maratones y de que canté
el último, antes de la tranca final.
Después
vino la grabación del video clip, que ya os la mandaré.
Los ensayos y la grabación del tema Prontuario criminal,
con Pancho Amat (¡qué gran músico y qué
excelente persona!) y su grupo (no menos excelentes) fue inolvidable.
Quedamos muy contentos con el resultado, hasta el punto de
estar planteándonos hacer un disco juntos, ya que nos
fue muy bien con la experiencia de crear la milonga-son (
o solonga ¿no?) La macana fue que la lluvia tropical
nos jodió la actuación prevista en las escaleras
de la Universidad y que nos hacía mucha ilusión.
Otra vez será. Bueno, no jodo más por hoy. Quedan
al tanto de lo que hice este último mes. Ja parlarem!
¡Salud y República!
Cultura
sin fronteras,
la migración en México
Cada año el Museo Nacional de Culturas Populares realiza
una magna exposición, la cual está íntimamente
ligada a la problemática cultural contemporánea
por la que transita la sociedad mexicana. Para reforzar y
En voces sonoras, encontraremos diversas figuras célebres
del medio de la música como Eulalio González
“El Piporro”, Guillermo Velázquez, Óscar
Chávez, Amparo Ochoa, Lila Downs, Susana Harp, Los
Cardencheros, Los Regionales de Querétaro, Skirla,
Carlos Arellano, El Personal, Bola Suriana y Los Cenzontles.
Con
la producción de la Dirección General de Culturas
Populares e Indígenas y la participación de
Fernando Híjar Sánchez, Sergio Carrasco, Eduardo
Garduño, Federico Gama, Joseph Rodríguez, Arpegio,
Archivo Casasola / INAH, Returning to Aztlan de magu'83, Serigrafía
109/208, Experimental Screen Atelier, Self Help Graphics and
Art. Inc de Los Angeles, California, Ediciones Pentagrama
y más apoyos, se logra tener un libro-disco testimonial
sobre el caminar de los migrantes de hoy, que buscan el sueño,
un modo de vida imaginado, un clima favorable a la vida. Una
oportunidad ante la pobreza para obtener el sustento familiar,
un reto material o intelectual, o quizá el ideal de
fama y riqueza. También la guerra es una causa de migración.
La entrada a esta presentación es libre, y se contará
con la presencia de José Luis Sagredo, Fernando Hijar
Sánchez y algunos artístas participantes y otros
invitados.
Pentagrameando
Radioimagina WEBFM
En Saltillo, Coahuila, desde hace un año existe un
programa llamado Pentagrama Musical, mismo que se transmite
por:
www.live365.com/stations/radioimagina1, los lunes de 16 a
17 horas, a través de radioimagina FM, estación
independiente dirigida por Jorge González Vargas. Agradecemos
el apoyo que brinda la estación local XEKS 960 de AM,
al difundir nuestro trabajo.
De un diario sin motocicleta por Palestina.
Gustavo Chávez Pavón
“Guchepe”
“Los primeros murales de resistencia sobre el muro de
exterminio en Palestina son mexicanos”.
Hace apenas unos días que regresé de un viaje
por los desiertos de un olvido que yo digo, para que no me
duela tanto ni tantito, que son desiertos del medio oriente.
Y todo a causa de una invitación para ir a pintar sobre
el gran y monumental muro, tan monumental como nuestra desinformación
y el desinterés provocados con la alevosía y
ventaja de quienes no nos quieren informados por quien no
nos quiere críticos y pensantes y en consecuencia actores
de nuestro destino.
Alberto Votan también fue, desde Oaxaca, como buen
pintor que es, y además un fotógrafo dícese
pintor y con muy mala reputación de la cual hizo alarde,
efectivamente, oriundo de Chiapas. 
El
muro era poca cosa para estas ganas de echarnos un trago de
agua con
tanto mar, y ni tantito habíamos llegado, que vamos
al frente para enterarnos donde debíamos dejar estos
rastros coloridos. En Abudis fue el primer intento de mural
de cuatro horas, claro, más por la tensión que
por las ganas, pues las ganas de no llenarnos de hoyos de
bala eran más que las prisas. Y tanto Alberto como
yo desde el primer momento trabajamos y sudamos sudor desértico
al ver llegar a los soldados en ráfaga de un jeep,
aunque
la primera vez estaba yo solo pintando y llegaron violentamente,
me rodearon como dispuestos a convertirme en coladera a la
mexicana, más bien al estilo israelí, entonces
ni tiempo me dio de tirar mi larga extensión con rodillo
con la cual pintaba para alcanzar lo más alto del muro,
y así que ni tiempo me dio de decir “yo no fui”
ni como esconder mis manos llenas de pintura y la extensión
con rodillo, así que la convertí en lanza lakota
y la enterré en la arena con la punta al cielo raso
y me enfrenté como se enfrenta a la muerte desde el
poema de Roque Dalton, y recordando su última mirada,
sus ojos, los de la innombrable.

A
su interrogatorio contesté con el pecho al aire libre
y el cuento de encontrar en el muro espacio para la expresión
artística tal y como la necesitamos en nuestro país...
Entonces
el cuestionario fue girando por donde yo deseaba, en torno
al arte y sus diversas formas de expresión y la necesidad
de encontrar espacios adecuados, los israelitas con sus sonrisas
lerdas por el desconcierto de no saber que hacer por el hecho,
creo yo, de no haber corrido yo ante su intempestiva llegada
y de no mostrar tibieza ni temor a sus feroces armas (esto
es herencia de familia y de una formación dentro de
mi pueblo que sabe enfrentar con dignidad incluso el último
momento).
Entonces,
después de checar este hecho insólito a través
de la radio con sus superiores, partieron diciendo que regresarían.Partieron
como llegaron, echando chispas y polvo... fue hasta entonces
cuando los pálidos internacionalistas se acercaron
a mí, a tocarme a ver si estaba vivo, me tocaron, entonces
pudieron hablar y comenzaron a echar pestes de la soldadesca,
el compañero Alberto también se acercó
y recobró el color, así que le dije a Alberto,
pues a pintar que van a regresar, y efectivamente, a los quince
minutos que regresan, ya estábamos entonces los dos
pintando, que es como ocurrió durante toda nuestra
estadía en Palestina, Alberto y yo pintando en diferentes
sitios. Y en esta segunda llegada de los soldados, ya un poco
más seguros se acercaron los internacionalistas y hasta
se atrevieron a tomar un par de fotos, pero los soldados venían
ya con la instrucción de “dejarnos pintar”
siempre y cuando no fuera nada ofensivo contra el estado israelí.
Fue
un orgullo poner el pecho a la suerte, y demostrar que las
convicciones no se rinden y que nuestros pueblos ante todo
un día serán libres, y que la pintura mural,
en arte popular es y será siempre una forma de existir
y de resistir.
No soy único ni exclusivo ni genial ni nada..., ni
tampoco el último de los últimos, soy uno de
tantos como decía mi última novia, y como uno
de tantos me gusta cantar cuando la tristeza se viene y los
grises del cielo toman posición en el horizonte, y
me gusta volar y llegar tan lejos como llegan los sonidos
de una canción de un elefante rosa enamorado.
Aprendiendo
a andar llegue a tantos lugares y compartí como se
comparten los panes y el agua y estas ganas de no quedarnos
mirando el paso de los demás, y juntos provocamos tareas
colectivas, y cuentos, muchos cuentos, compartimos la música
como si fuera nuestra comida, en las noches oscuras y en los
días sin nombre llenamos de colores la vida.
Sí,
claro, en todo mi amado paisaje de este México lindo
y querido, y cuando han pedido que compartamos esta historia
fuera de aquí, hemos ido y pintando los fríos
y tristes muros de otros países, en Europa, principalmente,
y encontramos como encontramos aquí en mi México,
que las ganas de no quedarse inmóviles como piedras
sigue moviendo al mundo, así que hemos ido a compartir
y a aprender, que los seres humanos no estamos conformes ni
con el silencio ni con la inmovilidad, ni con la muerte y
la destrucción del mundo. A eso mismo llegué
a Palestina, a eso mismo fui y llenamos de los mismos colores
y vida y una sana rebeldía el muro infinito con que
el que están prácticamente encerrando los israelitas
al pueblo Palestino.
Tuvimos
miedo, ¡porque las balas dejan agujeros que dan miedo!
eso sí, pero más tenemos coraje porque las mismas
atrocidades de que fueron objeto los judíos en Alemania
en la segunda guerra mundial, son las mismas que están
cometiendo los israelitas contra el indefenso pueblo Palestino.
Perdón
porque mi trabajo, aunque causa molestias sigue llenando los
muros y provocando la colectividad y la reflexión de
esto de la justicia por ejemplo, o esto de la libertad, porque
en Chiapas, en las zonas rebeldes y autónomas, estamos
necios en participar llenando los muros de rebeldía
y esperanza policroma, pues la educación rebelde y
autónoma es una dura batalla contra la ignorancia y
el silencio y la muerte impuesta, porque los muros rebeldes
se están vistiendo de colores y están creando
una cultura dinámica y autora de sus propias formas
de ver y hacer la vida, de dignidad y lucha, para la libertad.
Y
no es que sea sólo mi trabajo, es que esto causa efecto
y las mismas comunidades lo retoman al darse cuenta de que
sí pueden hacer su “propio arte” y que
esta modalidad de arte, “la pintura mural comunitaria
en resistencia”, en las comunidades rebeldes pues, en
una forma de lucha y resistencia cultural, y aquí radica
la importancia de nuestro trabajo, el de todos, todos los
que andamos provocando esto de colectivizar y desacralizar,
y compartir el arte como se comparte un buen y rico plato
de frijolitos.
Gustavo
Chávez Pavón “Guchepe”
Pintor autodidacta, fundador y miembro del laboratorio de
integración plástica “La Gágola”,
promotor cultural, diseñador de carteles y propaganda,
colaborador gráfico en el periódico “La
Jornada” y publicaciones independientes, fotógrafo,
decoración de automóviles, producción
de gráfica monumental sobre mantas, APRA eventos sociales
itinerantes, profesor de artes plásticas, responsable
de proyectos de arte público mural en distintos organismos
independientes y estables e internacionales.
“Dice
Gustavo Chávez Pavón no tener edad. Yo digo,
parafraseando la Milonga del Fusilado que tiene tantos años
como murales, mantas y pancartas, instalaciones y talleres
ha hecho. Chilango de origen, dice vagabundear, pero con provecho
digo yo, lo cual hace su andar productivo. Pero no para los
dueños de los medios de producción, circulación
y valoración, sino para las organizaciones en lucha
por la justicia y la libertad.
Así
ha pasado por Juchitán, por la extinta Escuela de agricultura
“Hermanos Escobar” de Chihuahua, por Acapulco
donde su mural terminó por ser de todos con un sentido
aglutinador profundo y festivo. Los suyos, son proyectos que
desbordan la pura significación objetiva para procurar
la organización, tal como ha ocurrido con la ocupación
cultural de ex fábrica de Atzcapozalco por la comunidad
de la UNAM o con la solidaridad mural en la Secundaria José
Martí de Chalco o en la de Culiacán. Su nombre
y su obra son familiares en el sentido más entrañable
para organizaciones como la COCEI, como el Comité de
Defensa Popular de profesores democráticos de Ciudad
Juárez, las organizaciones de colonos o las de intelectuales
y artistas procuradores de la autogestión.
En
efecto, porque de otro modo no sería sino uno más
de los filántropos y caritativos misioneros que pululan
por los rumbos de cualquier manifestación popular.
Influido por los muralistas mexicanos más notables,
Gustavo ha desarrollado un económico manejo de planos
coloridos. Esto quiere decir que no abundan figuras en sus
murales, ni los afanes significantes que en los malos pintores
dan lugar el empeño fallido de decir con recurso pictóricos
lo que más bien dice la literatura o la poesía.
Ya ocurrió que un distinguido miembro de “La
Gárgola” comprendió esto y optó
por la literatura, lo cual revela hasta donde llega el poder
reflexivo.
El
uso del color tiene que ver con los espacios porque no es
lo mismo pintar en Oventic que en la biblioteca de Chapingo
ante la inminencia de ser comparado con un muralista sin par.
Sin embargo, hay la constante de variar el color en las figuras
del primer plano a cambio de producir su contraste necesario
con un fondo monocromo donde suele presentarse referencias
que concretan los personajes: el maíz sembrado por
ejemplo.”
Alberto
Hijar
“No
creo que el arte, subraya, sea una obra genial creada por
un individuo iluminado por los dioses. Siempre he sustentado
que es el resultado de un proceso colectivo. Al respecto,
uno de los objetivos de la pintura debe ser provocar actitudes
comunitarias, la reflexión y la conciencia social”
|